Instalar una pared de ladrillo visto en el salón es una tendencia decorativa que nunca pasa de moda. Además, este es un elemento que queda bien en casas con diferentes estilos. Da buenos resultados en un hogar con un diseño moderno, pero también en otro con una imagen más clásica y hasta en una cocina rústica. La clave está en saber cómo emplear este tipo de paredes.

¿Dónde colocar la pared de ladrillo en el salón?

Lo primero que debemos hacer es elegir el lugar en el que vamos a colocar este elemento decorativo. Una muy buena alternativa es poner el ladrillo visto en la pared que está justo detrás del sofá.

Este espacio de la casa suele ser uno de los más difíciles de decorar. Debido a su ubicación, nunca sabemos muy bien si colgar algún cuadro, poner una estantería, etc.

Si pones una pared de ladrillo interior detrás del sofá, te ahorras las preocupaciones sobre cómo decorar esta zona. Porque este revestimiento le dará un toque único. Algo así como un estilo New York que te va a encantar.

¿De qué color elegir el ladrillo?

El ladrillo visto en la pared puede ser de diferentes colores. Si la vivienda no es muy grande, puede ser buena idea pintar los ladrillos en color blanco. Estos reflejarán más la luz y harán que el espacio parezca más amplio.

Por el contrario, si el espacio no es un problema y la estancia tiene una buena cantidad de luz natural, lo más recomendable es dejar los ladrillos en su tono rojizo natural. Este tono, combinado con el blanco o gris de las juntas, da un resultado muy bonito.

pared ladrillo salón

Cómo combinar esta pared con el resto de la decoración

Ladrillo y piedra

Las casas con ladrillo visto y piedra tienen la particularidad de no pasar nunca de moda. Por tanto, si tienes una pared de ladrillo, y la suerte de contar con una chimenea, utiliza la piedra como material para revestir esta última.

Ladrillo y cerámica

Si te gusta el estilo rústico, conseguirás un resultado espectacular al combinar la pared de ladrillo con un suelo de cerámica. El pavimento de barro crea en los espacios una sensación muy acogedora.

Además, tanto el ladrillo como los suelos de cerámica se integran a la perfección en todo tipo de decoraciones. Partiendo de estos elementos, puedes decorar tu salón con el estilo que más te guste.

Dale color a tu salón

Las paredes de ladrillo son un poco sobrias. Si lo que te apetece es aportar un poco más de dinamismo a tu hogar, comprobarás que los colores llamativos son el complemento perfecto para este elemento decorativo.

En lugar de escoger un sofá en tonos clásicos como el marrón, el negro, o el beige, arriesga y escoge un color mucho más intenso como un verde agua o un azul claro. Si no quieres muebles tan vistosos, también puedes aportar color a la estancia a través de textiles como unos cojines, una alfombra, o las cortinas.

 

Una pared de ladrillo visto en el salón puede llegar a dar mucho juego cuando se trata de conseguir una decoración única y personal. Lo único que tienes que hacer es dejar volar tu imaginación y liberar tu creatividad.

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