baldosas en suelo exterior

La parte exterior de una casa influye mucho en la imagen que perciben los demás de ella y también en el uso que los propietarios van a dar a esas áreas al aire libre. Por eso, es recomendable poner baldosas en suelo exterior que, además de decorativas, sean prácticas y se adapten bien tanto al terreno como a las necesidades de los usuarios.

Cómo poner baldosas en un suelo exterior

Aunque es un trabajo que se suele dejar a obreros especialistas, es posible que estés pensando en hacerlo tu mismo.

Con unos conocimientos básicos de albañilería, los materiales y herramientas adecuadas, y la información que te detallamos a continuación, podrás colocar tu mismo las baldosas de tu terraza o patio.

Elegir las baldosas más adecuadas

El primer paso es hacer una buena elección del material usado para solar. Las baldosas de terracota suelen ser una muy buena opción porque se adaptan muy bien a la intemperie y consiguen un resultado estético muy bonito.

Para elegir un tipo u otro de baldosa no solo debemos prestar atención a la cuestión estética, también tendremos en cuenta las condiciones climáticas y de humedad de la zona en la que vamos a realizar el trabajo, para escoger un material que sea resistente y requiera poco mantenimiento.

Escoger el material de agarre

Tenemos que elegir el material que nos ofrezca mejores resultados a la hora de embaldosar el suelo, consiguiendo que las baldosas queden bien adheridas entre sí. En estos casos lo más habitual es usar morteros-cola o ligantes mixtos, siempre de calidad y resistentes a la humedad. Estos materiales se aplican en capa fina. Si nos decidimos a usar cemento, tendremos que aplicar una capa más gruesa.

Colocar baldosas en suelo exterior

El siguiente paso es empezar a colocar el suelo de la terraza. Se comienza por los bordes y se deja una junta de dilatación de unos 8 mm. Esto se puede hacer fácilmente con ayuda de juntas perimetrales.

Con ayuda de una llana se aplica el adhesivo por zonas y se van poniendo las baldosas con ayuda de un martillo de goma, utilizando crucetas para dejar junta de dilatación entre unas baldosas y otras.

Dejamos secar 24 horas, limpiamos bien los huecos y por último rellenamos las juntas. Una vez que todo está seco, limpiamos de nuevo el suelo para apreciar el resultado final.

Factores a tener en cuenta según las necesidades del terreno

Si la superficie que vamos a trabajar ya está solada, lo primero que hay que hacer es limpiarla. Barriendo y fregando y asegurándonos de que no queda ningún rastro de humedad antes de empezar a trabajar.

Rellenaremos posibles desperfectos y nos aseguraremos de que el nivel de inclinación del suelo es el adecuado para prevenir que el agua se pueda acumular, procurando que el flujo discurra hacia un desagüe. En caso de que estemos trabajando en una terraza, trabajaremos la inclinación para que el agua pueda fluir hacia el canalón.

Si el terreno es de arena, hay que nivelar la superficie, colocar un filtro geotextil para evitar que puedan aparecer plantas y encima de él se aplican unos cuatro centímetros de arena. Se compacta bien y sobre ella se aplica mortero-cola.

Tanto si trabajamos sobre una superficie ya solada como sobre terreno de arena, también es aconsejable instalar previamente tela asfáltica para evitar que las filtraciones de agua puedan provocar humedades.

 

Poner baldosas en suelo exterior no es una tarea complicada, pero es un trabajo delicado que requiere dedicarle tiempo para conseguir resultados perfectos. Si no te aclaras, en Terrasmalt ponemos a disposición a nuestro elenco de profesionales.

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